¿Como fue?
El tedio bajaba desde las tribunas como una niebla espesa. Durante ochenta minutos, los europeos de rojo deambularon por el pasto arrastrando los botines como si cumplieran un castigo. Enfrente, los senegaleses operaron en silencio. Aceleraban por la banda derecha y lastimaban. Diarra primero y Sarr después firmaron un 0-2 merecido. Generaron situaciones claras. Sumaron 3.54 goles esperados.
Pero los pulmones se vacían. Cuando las piernas africanas pesaron, el rival reaccionó por simple inercia física. Entró Lukaku para chocar centrales. Entró Meunier para cruzar pelotas. A los 86 minutos patearon al arco por primera vez. Fue gol. Tres minutos después, el arquero Diaw saltó a destiempo y Tielemans cabeceó el empate. Así de crudo.
El alargue sobraba. La sentencia bajó desde una pantalla. Siete minutos de revisión técnica para cobrar un roce microscópico sobre Tielemans en el minuto 125. Penal adentro. Bélgica sobrevive pidiendo la hora; Senegal se despide aplaudido y saqueado.
Pero los pulmones se vacían. Cuando las piernas africanas pesaron, el rival reaccionó por simple inercia física. Entró Lukaku para chocar centrales. Entró Meunier para cruzar pelotas. A los 86 minutos patearon al arco por primera vez. Fue gol. Tres minutos después, el arquero Diaw saltó a destiempo y Tielemans cabeceó el empate. Así de crudo.
El alargue sobraba. La sentencia bajó desde una pantalla. Siete minutos de revisión técnica para cobrar un roce microscópico sobre Tielemans en el minuto 125. Penal adentro. Bélgica sobrevive pidiendo la hora; Senegal se despide aplaudido y saqueado.