¿Como fue?
Una hora de tormenta eléctrica dejó el césped del Azteca rápido y traicionero. México aprovechó la pista mojada y aceleró como un tren sin frenos durante la primera media hora. Julián Quiñones rompió el espacio a los 22 minutos para abrir el marcador. Nueve minutos después, Raúl Jiménez resolvió una triangulación por el centro. Dos llegadas a fondo, dos anotaciones.
El esquema de Javier Aguirre cortó el retroceso visitante como una guillotina. Ecuador cometió el error de adelantar su línea defensiva frente a atacantes veloces, dejando demasiados metros a sus espaldas. Tras conseguir el 2-0, el dueño de casa armó un bloque de cinco volantes. Se dedicó exclusivamente a administrar la ventaja física y territorial.
Quien encendió el televisor en el complemento se perdió todo el espectáculo. Los ecuatorianos cobraron ocho tiros de esquina. Absolutamente todos cayeron en la misma baldosa del primer palo, donde los defensores locales despejaron sin transpirar. Moisés Caicedo intentó empujar desde el círculo central, pero sus compañeros chocaban de frente contra una estructura estacionada.
La frustración carcome los nervios cuando las ideas no aparecen. Piero Hincapié vio la tarjeta roja en el descuento por taparse la boca para insultar en medio de un tumulto. Un trámite que arrancó a puro vértigo y se diluyó en quejas de pasillo.
El esquema de Javier Aguirre cortó el retroceso visitante como una guillotina. Ecuador cometió el error de adelantar su línea defensiva frente a atacantes veloces, dejando demasiados metros a sus espaldas. Tras conseguir el 2-0, el dueño de casa armó un bloque de cinco volantes. Se dedicó exclusivamente a administrar la ventaja física y territorial.
Quien encendió el televisor en el complemento se perdió todo el espectáculo. Los ecuatorianos cobraron ocho tiros de esquina. Absolutamente todos cayeron en la misma baldosa del primer palo, donde los defensores locales despejaron sin transpirar. Moisés Caicedo intentó empujar desde el círculo central, pero sus compañeros chocaban de frente contra una estructura estacionada.
La frustración carcome los nervios cuando las ideas no aparecen. Piero Hincapié vio la tarjeta roja en el descuento por taparse la boca para insultar en medio de un tumulto. Un trámite que arrancó a puro vértigo y se diluyó en quejas de pasillo.