Cómo será...
La clave estará en los detalles invisibles. Taremi, el zorro del área asiática, deambulará buscando el contacto o la falla en la marca para facturar de contragolpe. Del otro lado, Chris Wood será la referencia obligada, fajándose con los centrales en un duelo de la vieja escuela.
El quiebre emocional asomaría en el tramo final. Si el asedio neocelandés obliga a los iraníes a saltarse su regla de salir jugando en corto, el caos aéreo podría regalar un empate agónico. Sin embargo, si Irán sostiene el temple y factura en la pelota parada, el oficio terminará liquidando el pleito frente a la honestidad brutal oceánica.