¿Como fue?
El pasto pareció secarse bajo el sol de Los Ángeles durante más de una hora. Suiza empujó el trámite hacia un embudo de fricción sorda, desgastando el oxígeno ajeno con toques laterales cortos y seguros. No hubo asedio temprano, sino un goteo constante de pases. La posesión rondó el 62%. Los balcánicos aguantaron en su bloque compacto, tapando carriles y yendo al choque físico constante.
Yakin activó el plan de contingencia. A los 71 minutos, mandó a la cancha a Manzambi, Vargas y Sow para estirar el ancho del campo. El efecto fue instantáneo. Tres minutos después, Manzambi capitalizó un rebote corto. Bosnia ya había perdido a Džeko, el único faro que retenía los pelotazos de despeje. La salida del veterano dejó a los centrales sin una salida clara.
La tensión se cortó con una falta torpe. Muharemović bajó a Embolo en la medialuna a los 80 minutos y vio la roja directa. Esa tarjeta destornilló la resistencia bosnia. La estructura defensiva colapsó por completo en inferioridad numérica. Vargas anotó el segundo con un tiro bajo cruzado. Manzambi firmó su doblete entrando por el canal derecho a los 90.
Hubo un destello de orgullo herido al final. Mahmić descontó a los 93 con un remate improbable entre una maraña de botines. Pero el cierre le perteneció a la lógica fría del inicio. Xhaka pateó un penal en el minuto 97 para asegurar la ventaja estadística. Fue el final exacto para un desgaste calculado.
Yakin activó el plan de contingencia. A los 71 minutos, mandó a la cancha a Manzambi, Vargas y Sow para estirar el ancho del campo. El efecto fue instantáneo. Tres minutos después, Manzambi capitalizó un rebote corto. Bosnia ya había perdido a Džeko, el único faro que retenía los pelotazos de despeje. La salida del veterano dejó a los centrales sin una salida clara.
La tensión se cortó con una falta torpe. Muharemović bajó a Embolo en la medialuna a los 80 minutos y vio la roja directa. Esa tarjeta destornilló la resistencia bosnia. La estructura defensiva colapsó por completo en inferioridad numérica. Vargas anotó el segundo con un tiro bajo cruzado. Manzambi firmó su doblete entrando por el canal derecho a los 90.
Hubo un destello de orgullo herido al final. Mahmić descontó a los 93 con un remate improbable entre una maraña de botines. Pero el cierre le perteneció a la lógica fría del inicio. Xhaka pateó un penal en el minuto 97 para asegurar la ventaja estadística. Fue el final exacto para un desgaste calculado.