Cómo será...
La monotonía del toque horizontal podría resquebrajarse si Jérémy Doku logra desquiciar al lateral derecho asiático. Un amonestado temprano en esa banda fracturaría la geometría defensiva, habilitando el callejón para que el compás de Kevin De Bruyne trace diagonales punzantes hacia el punto penal, alterando por completo el letargo del trámite inicial.
Pese al hermetismo inicial, no habría que descartar una insurrección iraní en el complemento. Si el marcador se torna adverso, el orgullo de sus veteranos propiciaría un aluvión de envíos cruzados. Mehdi Taremi, experto en usufructuar el roce, buscaría pescar un rebote en la medialuna, amenazando con dinamitar la prolijidad europea.
Sin embargo, esa misma urgencia por nivelar el tanteador terminaría despoblando la retaguardia asiática. La jerarquía individual belga, experta en facturar desatenciones ajenas, sentenciaría el pleito explotando las grietas de un rival digno pero exhausto.