Teniendo en cuenta...
Enfrente, Bosnia aterriza con la urgencia de validar el reseteo disciplinario de Sergej Barbarez. Tras los tropiezos absurdos ante Chipre, los balcánicos se aferran al celebrado regreso de Demirović y a su renovada hermandad de vestuario. El mandato es sobrevivir al ruido ajeno con paciencia de hierro. Será un choque de naturalezas incompatibles. De un lado, el vendaval coral galés que busca llevarse todo por delante con el empuje de su gente. Del otro, la terquedad metódica bosnia, dispuesta a absorber los golpes hasta encontrar la grieta.