Cómo será...
El morbo residirá en la contención emocional argelina. Si Riyad Mahrez percibe que el rigor de la marca bordea la impunidad, su frustración podría cortocircuitar la fluidez colectiva. El equipo visitante suele estirarse peligrosamente cuando el fastidio nubla el entendimiento. Sin embargo, si logran templar el ánimo, la jerarquía de sus intérpretes debería destrabar el nudo.
Amoura acechará el lado ciego de los centrales, esperando el pase filtrado que desnude la lentitud del retroceso jordano. En el tramo final, el instinto de supervivencia local podría deparar un empuje caótico. Un bombardeo aéreo desesperado pondría a prueba la templanza del arquero visitante ante la urgencia del reloj.