¿Como fue?
La lógica aplastó a la esperanza por los costados. Los laterales germanos ensancharon el pasto de Houston como si estiraran un mantel pesado, obligando al rival a correr detrás de sombras. Veintiún disparos dentro del área grande documentan el asedio.
Curazao opuso resistencia con un esquema estrecho y mucha decencia. Empataron rápido mediante una llegada profunda de Comenencia. Festejaron. Soñaron con la agencia de lotería abierta. Pero la alegría duró lo que tardó el talento europeo en ajustar las marcas y cobrar los tiros de esquina.
Un cabezazo de Schlotterbeck devolvió la ventaja. Segundos antes del descanso, Bazoer derribó a Nmecha con la torpeza del que llega tarde a fichar en la fábrica. Havertz facturó. Tres a uno. Fin del misterio.
En el complemento, los europeos desarmaron el fondo caribeño como quien desgarra una tela gastada. Kimmich repartió asistencias desde la derecha. Undav ingresó a los 64 minutos y pisó el área sin piedad. Siete a uno final. Un marcador de época que, curiosamente, no logró humillar a un perdedor que cayó de pie.
Curazao opuso resistencia con un esquema estrecho y mucha decencia. Empataron rápido mediante una llegada profunda de Comenencia. Festejaron. Soñaron con la agencia de lotería abierta. Pero la alegría duró lo que tardó el talento europeo en ajustar las marcas y cobrar los tiros de esquina.
Un cabezazo de Schlotterbeck devolvió la ventaja. Segundos antes del descanso, Bazoer derribó a Nmecha con la torpeza del que llega tarde a fichar en la fábrica. Havertz facturó. Tres a uno. Fin del misterio.
En el complemento, los europeos desarmaron el fondo caribeño como quien desgarra una tela gastada. Kimmich repartió asistencias desde la derecha. Undav ingresó a los 64 minutos y pisó el área sin piedad. Siete a uno final. Un marcador de época que, curiosamente, no logró humillar a un perdedor que cayó de pie.