Cómo será...
Si la red de contención sudafricana logra obturar los costados, el foco virará hacia el eje central. Mokoena acecharía la cornisa del área grande esperando pescar un rebote suelto. Souček tiene el mandato de custodiar esa parcela. Un anticipo tardío del volante checo concedería una franquicia de remate inmejorable.
La templanza dictará la sentencia del cruce. Los checos rara vez desmiembran su andamiaje por apuro, escudados en un estoicismo burocrático. No obstante, si el colegiado sanciona los contactos aéreos, Krejčí podría enredarse en reclamos, agrietando el cerco propio. Hacia el epílogo, Sudáfrica encomendaría su resurrección a los quiebres de cintura de Mofokeng. El extremo intentaría fracturar la simetría del bloque rival con desbordes esporádicos.