¿Como fue?
El calor húmedo de Filadelfia pesaba sobre los hombros. La dinámica oscilaba de un área a la otra, fluyendo como agua atrapada en un fuentón que alguien sacude sin parar.
Ecuador aceleró de entrada. Yeboah y Minda estrellaron remates contra el travesaño antes de la media hora. Registraron un 55% de posesión general. Sin embargo, no consiguieron ni un solo tiro al arco. Tampoco sumaron un córner.
El desgaste físico pasó factura. Las piernas sudamericanas cedieron ante la temperatura. Costa de Marfil, en cambio, reguló el esfuerzo. El técnico movió las piezas justas y oxigenó las bandas. Wahi también hizo sonar el metal a los 52 minutos.
La estructura táctica se desarmaba. Faltaban apenas cinco centímetros de precisión para quebrar el cero.
A los 90 minutos, Wilfried Singo trepó por la derecha. Lanzó un centro rasante. Amad Diallo llegó por el segundo palo y definió de primera. Fue el único remate certero de toda la noche. Un espectáculo vibrante, resuelto como quien estampa un sello de clausura en el último minuto.
Ecuador aceleró de entrada. Yeboah y Minda estrellaron remates contra el travesaño antes de la media hora. Registraron un 55% de posesión general. Sin embargo, no consiguieron ni un solo tiro al arco. Tampoco sumaron un córner.
El desgaste físico pasó factura. Las piernas sudamericanas cedieron ante la temperatura. Costa de Marfil, en cambio, reguló el esfuerzo. El técnico movió las piezas justas y oxigenó las bandas. Wahi también hizo sonar el metal a los 52 minutos.
La estructura táctica se desarmaba. Faltaban apenas cinco centímetros de precisión para quebrar el cero.
A los 90 minutos, Wilfried Singo trepó por la derecha. Lanzó un centro rasante. Amad Diallo llegó por el segundo palo y definió de primera. Fue el único remate certero de toda la noche. Un espectáculo vibrante, resuelto como quien estampa un sello de clausura en el último minuto.