¿Como fue?
Un trámite sellado en la ventanilla de la madrugada. Ochenta minutos de letargo administrativo, sostenidos únicamente por dos estallidos de velocidad juvenil que sacudieron la modorra.
El esquema de Yakin funcionó con la antipatía de una garita de seguridad. A los 10 minutos, una corrida de Manzambi terminó en el pie de Embolo. A los 46, Ndoye facturó un rebote en la medialuna. Y se bajó la persiana. Los europeos cedieron el cincuenta y cinco por ciento de la posesión y se sentaron a esperar.
Del otro lado, los africanos se derritieron sobre el césped como manteca. Mucha tenencia horizontal, cero profundidad. Jugar con Maza de falso nueve vació el centro del ataque. Retirar a Mahrez a los 71 minutos terminó de apagar el incendio. Apenas generaron 0.73 goles esperados.
Zakaria, plantado sorpresivamente como lateral derecho, desactivó cualquier intento de rebeldía con bloqueos secos. El espectador neutral imploraba el pitazo final. Fue la demostración cruel de que el orden aburrido siempre le gana a la pasión estéril.
El esquema de Yakin funcionó con la antipatía de una garita de seguridad. A los 10 minutos, una corrida de Manzambi terminó en el pie de Embolo. A los 46, Ndoye facturó un rebote en la medialuna. Y se bajó la persiana. Los europeos cedieron el cincuenta y cinco por ciento de la posesión y se sentaron a esperar.
Del otro lado, los africanos se derritieron sobre el césped como manteca. Mucha tenencia horizontal, cero profundidad. Jugar con Maza de falso nueve vació el centro del ataque. Retirar a Mahrez a los 71 minutos terminó de apagar el incendio. Apenas generaron 0.73 goles esperados.
Zakaria, plantado sorpresivamente como lateral derecho, desactivó cualquier intento de rebeldía con bloqueos secos. El espectador neutral imploraba el pitazo final. Fue la demostración cruel de que el orden aburrido siempre le gana a la pasión estéril.