Cómo será...
Si el partido se estanca, la paciencia suiza descansará en su hábitat natural, esperando la ventana de los primeros minutos del complemento para ejecutar sus rutinas prefabricadas. Habrá que observar la resistencia de Zakaria ante los engaños del extremo colombiano. Una tarjeta temprana del lateral helvético podría oxidar el cerrojo y habilitar el tránsito libre por el carril interior.
Hacia el final, la impotencia cafetera amenaza con desbordar el cauce. Si el reloj asfixia y el marcador es adverso, la picardía colombiana suele mutar en una frustración febril. Lloverán centros cruzados y menudearán los forcejeos. Suiza responderá blindando su zaga con una línea de cinco. El cierre promete ser un asedio desesperado contra un frontón de hormigón.