Cómo será...
Bosnia opondría un bloque bajo sustentado en el inat, esa rebeldía terca ante la adversidad. Renunciarían a la tenencia para apostar al juego directo hacia Džeko y al usufructo del balón parado.
El libreto canadiense, orquestado por Eustáquio, podría resquebrajarse si la presión visitante fuerza a Crépeau a dividir por el centro en zonas de gatillo. Un yerro allí desarma cualquier ingeniería previa y expone a los centrales.
Sobre el tramo final, el orgullo visitante dictaría un asedio aéreo desesperado. El ingreso de Tabaković sumaría chapa en el área, transformando el rectángulo menor en un embudo balístico. Los norteamericanos responderían apelando a su manual de supervivencia invernal: cerrar filas, achicar la distancia entre líneas y aguantar el temporal con un estoicismo casi gremial.