Cómo será...
Si el manual no se rompe, veremos a Alphonso Davies como un relámpago inalcanzable, rompiendo dobles marcas a pura explosión. El lateral buscará el fondo para servirle el gol en bandeja a David. Los bosnios responderán agrupando piernas en el área chica y cerrando espacios interiores. Sin embargo, el libreto podría quemarse si la fatiga canadiense abre grietas peligrosas en los retrocesos.
En el tramo final, el partido olerá a epopeya y humo de parrilla de barrio. Bosnia meterá a Edin Džeko para transformar cada centro en un drama crónico. El veterano delantero fijará a los centrales para incomodar. Canadá no perderá los estribos, pero sufrirá el asedio aéreo. Todo indica que el orgullo balcánico peleará hasta el último segundo.