Cómo será...
La trama principal del juego se resolverá en las bandas. El equipo sudamericano intentará aislar sistemáticamente a su puntero izquierdo para que baile sobre la cal y rompa líneas. Marruecos, en cambio, buscará asfixiar ese sector con marcas dobles y detonar el contragolpe por la derecha con las trepadas furiosas de su lateral estrella.
El quiebre del cero dependerá de detalles minúsculos. Si el mediocentro africano pierde su ancla posicional un segundo por seguir un señuelo, el brasileño encontrará la grieta para meter el pase atrás letal.
No habrá derrumbes psicológicos. El orgullo sostendrá a los africanos hasta el final, mientras que el local evitará la soberbia prematura para no despertar fantasmas. Hay que sentarse a mirar: el que parpadee primero, pierde.