¿Como fue?
Caminar con soberbia por el pasto tiene un precio. Durante una hora, los dirigidos por Scaloni arrastraron los pies alrededor del área rival, buscando el hueco perfecto con una lentitud desesperante. Un cabezazo de Yasser Ibrahim a los 15 y una contra fulminante de Ziko a los 67 castigaron esa actitud. El marcador mostraba un 0-2 implacable.
Scaloni modificó la táctica a los 66 minutos. Sacó a Tagliafico, metió a Lautaro Martínez y empujó el esquema hacia un 3-2-5. La posesión del 64% empezó a generar daño real. Montiel entró a los 73 para estirar la banda derecha. A partir de ahí, los sudamericanos llovieron centros sobre el área como si descargaran plomo de una linotipia.
Messi había fallado un penal a los 21 minutos, con un remate débil que Shobeir atajó sin problemas. Sin embargo, el diez ajustó su posición y se recostó sobre la derecha para desarmar la contención africana. Egipto cometió el error de mantener su 4-4-2 inicial. No sumaron un tercer central para proteger el segundo palo ante la acumulación de delanteros.
La remontada duró trece minutos. Romero conectó de cabeza a los 79. Messi empujó el empate a los 83 tras un pase lateral. Finalmente, Enzo Fernández selló la llave en el descuento. Quienes apagaron el televisor temprano se perdieron un manual brutal de supervivencia. La jerarquía aplastó la resistencia física, dejando claro que el talento no perdona cuando decide acelerar.
Scaloni modificó la táctica a los 66 minutos. Sacó a Tagliafico, metió a Lautaro Martínez y empujó el esquema hacia un 3-2-5. La posesión del 64% empezó a generar daño real. Montiel entró a los 73 para estirar la banda derecha. A partir de ahí, los sudamericanos llovieron centros sobre el área como si descargaran plomo de una linotipia.
Messi había fallado un penal a los 21 minutos, con un remate débil que Shobeir atajó sin problemas. Sin embargo, el diez ajustó su posición y se recostó sobre la derecha para desarmar la contención africana. Egipto cometió el error de mantener su 4-4-2 inicial. No sumaron un tercer central para proteger el segundo palo ante la acumulación de delanteros.
La remontada duró trece minutos. Romero conectó de cabeza a los 79. Messi empujó el empate a los 83 tras un pase lateral. Finalmente, Enzo Fernández selló la llave en el descuento. Quienes apagaron el televisor temprano se perdieron un manual brutal de supervivencia. La jerarquía aplastó la resistencia física, dejando claro que el talento no perdona cuando decide acelerar.