Marruecos: Guía del Rival
¿A qué juega la Selección de Marruecos?
/ ¿Por dónde nacen las mejores situaciones de gol de Marruecos?
El peligro arranca casi siempre por el carril derecho, con paredes entre el lateral y el interior para terminar en un centro rasante hacia atrás. Allí espera el nueve para definir o los mediocampistas que llegan de frente en segunda jugada. El equipo amontona gente de un lado para que el rival gire la cabeza, y entonces clava el puñal por abajo. Nada de pelotazos frontales a la cabeza de un gigante. Es un trabajo de orfebrería sobre la banda. El carril derecho es el embudo donde mueren los defensores.
/ ¿Qué es lo que más incomoda a esta defensa de hierro?
Los pelotazos verticales a la espalda de la primera línea de presión y la circulación rápida de lado a lado los desacomodan. También sufren los contragolpes fulminantes justo después de perder la pelota. Si el rival mueve el balón a un toque de una punta a la otra, los pasillos internos se abren y el bloque se agrieta. Les duele cuando el partido se rompe y la pelota viaja más rápido que las piernas. La geometría perfecta se desarma si le cambian la velocidad al metrónomo. El caos es el único veneno para el exceso de orden.
/ ¿Qué tan agresiva es la presión que ejercen sobre el rival?
El equipo espera agazapado en un bloque medio por defecto, activando la presión alta solo ante pases hacia atrás o controles largos del rival. Además, ejercen una contrapresión inmediata si pierden la pelota en los costados. No son perros de caza corriendo a lo loco por toda la cancha. Miden el esfuerzo. Te dejan tener el balón en zonas intrascendentes hasta que pisás la baldosa equivocada. Ahí saltan todos juntos a morder. Una paciencia de zoco: te dejan mirar el producto hasta que te obligan a comprar.