Cómo será...
El repliegue africano no es cobardía, sino instinto de supervivencia. Ronwen Williams operará como el garante de esta estructura, desactivando centros con la sobriedad de un oficinista experimentado. Sus atajadas sostendrán el andamiaje. Del otro lado, la amenaza latente de Alphonso Davies por la banquina izquierda exigirá una atención paranoica. Si el lateral supera sus molestias físicas, su zancada larga podría destrozar cualquier cerrojo por demolición.
A pesar del dominio norteamericano, la claudicación anímica sudafricana resulta improbable. El equipo de Broos apelará a la fricción y al pelotazo frontal cuando el cansancio nuble el juicio. No habrá desbandada. Canadá, fiel a su libreto de comité procedimental, evitará la locura del golpe a golpe. Administrarán la ventaja con cambios quirúrgicos, bajando la persiana del partido sin alardes innecesarios. Un desenlace lógico para un trámite friccionado.