¿Como fue?
El exilio en Valencia pedía una gesta emocional. Ucrania salió a morder arriba, empujada por la urgencia de darle una alegría a un país blindado. Se adueñaron del campo. Tuvieron la pelota el 68 por ciento del tiempo y patearon nueve tiros de esquina en total. Pero el fútbol te cobra caros los descuidos. A los seis minutos, Suecia ya ganaba con un toque corto dentro del área chica.
Los pronósticos previos imaginaban un bloque sueco temeroso y vulnerable por los costados. La realidad fue otra. El técnico visitante plantó un 3-4-2-1 de cemento armado. Le cedió la iniciativa al rival y se dedicó a explotar los espacios a la espalda de los defensores. El segundo gol resume la noche. Un saque largo del arquero Nordfeldt cruzó toda la cancha. Viktor Gyökeres la dominó a la carrera y definió. Dos toques para desarmar toda la estantería ucraniana.
Ucrania nunca bajó los brazos. Siguieron yendo al frente con un orgullo ciego. Empujaron hasta encontrar un rebote sucio en el minuto noventa para el descuento de Ponomarenko. Es un consuelo menor. El equipo ucraniano demostró coraje de sobra en un contexto asfixiante. Suecia, más terrenal y pragmática, expuso que en los cruces de eliminación directa la contundencia vale bastante más que las buenas intenciones.
Los pronósticos previos imaginaban un bloque sueco temeroso y vulnerable por los costados. La realidad fue otra. El técnico visitante plantó un 3-4-2-1 de cemento armado. Le cedió la iniciativa al rival y se dedicó a explotar los espacios a la espalda de los defensores. El segundo gol resume la noche. Un saque largo del arquero Nordfeldt cruzó toda la cancha. Viktor Gyökeres la dominó a la carrera y definió. Dos toques para desarmar toda la estantería ucraniana.
Ucrania nunca bajó los brazos. Siguieron yendo al frente con un orgullo ciego. Empujaron hasta encontrar un rebote sucio en el minuto noventa para el descuento de Ponomarenko. Es un consuelo menor. El equipo ucraniano demostró coraje de sobra en un contexto asfixiante. Suecia, más terrenal y pragmática, expuso que en los cruces de eliminación directa la contundencia vale bastante más que las buenas intenciones.