Cómo será...
Corea del Sur opondría una partitura rígida de movimientos mecanizados, apostando a que el desgaste del rival habilite la fisura. La visita cederá la tenencia para agruparse cerca de su arquero y lanzar transiciones punzantes buscando la zancada de Son Heung-min. El extremo asiático intentará capitalizar cualquier grieta entre el central y el lateral derecho para lastimar a campo abierto.
La tensión escalaría inexorablemente en los minutos finales, cuando el oxígeno escasee y el libreto inicial se deshilache. Si el conjunto azteca no logra resquebrajar el cerrojo temprano, la ansiedad de su público podría forzarlos a saltear líneas prematuramente. Allí, la pericia de Giménez en el juego aéreo frente al zaguero Kim Min-jae dictaminará el saldo definitivo.