Cómo será...
La monotonía podría quebrarse si Mousa Al-Tamari frotara la lámpara. El extremo buscará aislar a Tagliafico, apostando a su explosión en diagonal para despabilar el letargo del bloque bajo. Del otro lado, la amenaza latente siempre será el anticipo furtivo de Julián Álvarez. El delantero leerá los pases rasantes desde la línea de fondo para primerear a los centrales en el primer palo.
Si el marcador se empardara promediando el complemento, el guion mutaría hacia el caos. Jordania abandonaría su letargo conservador para abarrotar el área con centros frontales, desatando una efervescencia que probaría los reflejos del arquero argentino. Los sudamericanos responderían planchando el ritmo y capitalizando los espacios de una defensa agrietada por la urgencia.