Cómo será...
Si el bloque africano resiste bien parado, la estética del partido la dictará Lamine Yamal. El juvenil desordenará las marcas con su frenada en seco y enganche hacia adentro. Cuando logre juntar tres rivales encima, el pasillo interior quedará limpio para las diagonales de Dani Olmo. Cabo Verde no se va a desesperar por correr detrás de la pelota. Mantendrán las líneas juntas y apostarán a las corridas a campo abierto de Semedo.
El final promete la tensión melancólica de una sirena de barrio que avisa la tormenta. Si el resultado es corto, el ingreso de Bebé y su artillería pesada pondrá a prueba los nervios españoles. España deberá defender el área sin cometer infracciones tontas. Será un examen de paciencia contra la pura resistencia del granito.