Cómo será...
Se espera que los locales asfixien el medio para aislar a Brozović. La clave estará en cómo Luka Modrić retrase su posición para limpiar la salida con el revés del botín. El volante será el termómetro del equipo. Por su parte, Jude Bellingham intentará romper esa calma con piques verticales hacia el área.
El quiebre del guion podría llegar por el desgaste físico. Si las aceleraciones de Bukayo Saka resienten su tendón, Inglaterra perderá su mejor carta de desequilibrio. Ahí es donde Croacia, si el reloj aprieta, podría abandonar su letargo y poblar el área de centros llovidos.
Será un choque de resistencias estoicas: la burocracia eficiente contra el oficio inquebrantable. Un duelo donde un simple córner preparado definirá quién se lleva el premio.