Cómo será...
La tensión germinará en los carriles. La subida de Estupiñán dejará un surco que Tahith Chong intentará usufructuar con su tranco elástico. Si el lateral andino equivoca el compás, el extremo de rulos al viento tiene el callejón despejado para incomodar a Galíndez.
El desequilibrio dependerá de oficios puntuales. Enner Valencia aguardará agazapado para anticipar la marca en el primer poste, un movimiento de potrero viejo que suele destrabar esquemas blindados. Curazao responderá agrupando peones, confiando en la custodia de Leandro Bacuna sobre la medialuna.
No esperemos desmoronamientos anímicos. La cofradía caribeña absorberá los impactos sin dispersarse, honrando su código familiar. Los sudamericanos, fieles a su mandato de esfuerzo compartido, mantendrán el overol puesto hasta el pitazo. Será un duelo de desgaste, donde el mínimo error de cálculo en la pelota detenida dictará la sentencia.