¿Como fue?
Dinamarca llegó a Praga con los planos de una casa ordenada. Acumularon un 77% de tenencia y rozaron los mil pases. Pero a los tres minutos, Pavel Šulc les rompió el vidrio de un pelotazo tras una jugada de córner. Los checos cedieron la pelota sin culpa. Se acomodaron cerca de su arquero y aguantaron el asedio con la paciencia de un matricero viejo.
La simulación previa había calculado un empate a uno en el tiempo reglamentario. Acertó la tendencia, pero ignoró el pulso de la calle. Cuando Joachim Andersen empató a los 72, el partido pedía calma. En cambio, el tiempo extra fue un intercambio de golpes directos al mentón. Krejčí facturó un rebote a los 100 minutos. Høgh contestó con un frentazo agónico un rato después.
El boleto al Mundial se resolvió en los penales. Ahí no hay esquema que valga. Højlund reventó el travesaño en el primer tiro. Dinamarca falló tres de sus cuatro ejecuciones. Los locales cobraron por ventanilla. Chequia sana su relación con la tribuna mediante el sudor y el oficio. Dinamarca se vuelve a Copenhague con los bolsillos llenos de pases y las manos vacías.
La simulación previa había calculado un empate a uno en el tiempo reglamentario. Acertó la tendencia, pero ignoró el pulso de la calle. Cuando Joachim Andersen empató a los 72, el partido pedía calma. En cambio, el tiempo extra fue un intercambio de golpes directos al mentón. Krejčí facturó un rebote a los 100 minutos. Høgh contestó con un frentazo agónico un rato después.
El boleto al Mundial se resolvió en los penales. Ahí no hay esquema que valga. Højlund reventó el travesaño en el primer tiro. Dinamarca falló tres de sus cuatro ejecuciones. Los locales cobraron por ventanilla. Chequia sana su relación con la tribuna mediante el sudor y el oficio. Dinamarca se vuelve a Copenhague con los bolsillos llenos de pases y las manos vacías.