Cómo será...
Sin embargo, el guion esconde un doble fondo. Justo cuando el letargo parezca definitivo, es altamente probable que Suiza active un asalto programado en el amanecer del complemento. Ahí es donde Ndoye y Embolo deberían quebrar la modorra con desmarques punzantes. Es el botón suelto que desgarra el paño pesado.
Del otro lado, Argelia no ofrecerá sumisión. Si el marcador se les pone cuesta arriba, el orgullo herido detonará transiciones furiosas. Ojo con el embudo ofensivo buscando a Mahrez en la cornisa del área grande.
El riesgo africano radica en su propia temperatura. Si la frustración nubla el criterio y los centros se vuelven llovidos, Akanji y Elvedi despejarán todo desde el tanque de agua. Será un epílogo de mandíbulas tensas. El talento de la calle intentará derribar el andamio perfecto; la estructura, casi siempre, absorbe el golpe.