Cómo será...
La monotonía podría quebrarse si Akram Afif logra descifrar el cerrojo. El enlace qatarí tiene el hábito de esfumarse del radar y reaparecer a espaldas del contención para filtrar balones precisos. Su cadencia indescifrable pondrá a prueba la disciplina local. Sin embargo, el banquillo canadiense guarda la carta de Marcelo Flores. Si el volante ingresa y logra girar sin enredarse en traslados excesivos, su pase entrelíneas desactivaría el repliegue asiático.
Todo dependerá de la fibra muscular y el temple. Si el lateral Alistair Johnston acusa el trajín en su isquiotibial, el flanco derecho quedará huérfano. Además, un exceso de ímpetu frente a fallos arbitrales podría detonar amonestaciones. Si logran gobernar esa ansiedad, el cierre exhibirá a un conjunto local agazapado, resistiendo estoicamente los embates aéreos visitantes.